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martes, 22 de febrero de 2011

11 de marzo , Día mundial de la Solidaridad con los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico - Varias Organizaciones- comparto información

21.02.11 - Mundo
11 de Marzo, Día mundial de Solidaridad con los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico
Varias organizaciones
Adital
Redes de simpatizantes con la huelga de la Universidad de Puerto Rico anunciaron hoy que celebrarán manifestaciones simultáneas en solidaridad con la UPR, en ciudades alrededor del mundo el viernes, 11 de marzo de 2011, e invitaron a todas las personas solidarias a unirse, coordinando actividades propias en sus respectivas ciudades. Interesados e interesadas en autogestionar manifestaciones pueden enviar un correo electrónico a redaccion@gmail.com para adherirse a la Declaración, y acceder a la página redaccion-pr.net para obtener información sobre las actividades ya pautadas. Los y las organizadoras alentaron a la gente a enviar vídeos e imágenes de sus actividades y/o mensajes de apoyo. A continuación, reproducimos íntegramente el texto de la Declaración.

LLAMADO A LA CONCIENCIA Y A LA MEMORIA HISTÓRICA
DÍA MUNDIAL DE SOLIDARIDAD CON LA UPR

"Antonia, los pueblos no perdonan."
-Antonio Cabán Vale "El Topo"


El 11 de marzo de 1971 fue uno de los días más sangrientos en la historia de la Universidad de Puerto Rico. En un Recinto de Río Piedras ocupado por la Policía de Puerto Rico, confrontaciones violentas segaron las vidas de dos policías, incluyendo el entonces jefe de la notoria Unidad de Operaciones Tácticas, y un estudiante.

Apenas un año antes, el 4 de marzo de 1970, durante una manifestación estudiantil, había muerto la estudiante Antonia Martínez Lagares a manos de un oficial de la Policía. Esas tragedias influyeron sobre a una serie de decisiones que contribuyeron a reducir la intensidad de los conflictos universitarios durante las décadas siguientes, incluyendo la salida del recinto del Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de Reserva del Ejército de los Estados Unidos (ROTC, por sus siglas en inglés), y un compromiso institucional de resolver los conflictos universitarios sin intervención policíaca.

Cuarenta años después, la comunidad universitaria, liderada por el estudiantado, sigue luchando por una institución democrática y accesible, frente a las políticas abusivas y excluyentes del el gobierno colonial de turno. Entre estas, además de su clara intención de privatizar lo más posible la educación superior, dicho gobierno ha despedido a más de 25,000 empleados públicos y pretende construir un gasoducto a lo largo y ancho de la isla que desplazará comunidades enteras e impactará zonas de alto valor ecológico y arqueológico.

En ese contexto, el Recinto de Río Piedras nuevamente vivió varios meses de ocupación policíaca, con el aval de las autoridades del gobierno y de la propia administración universitaria, como reacción a la huelga declarada democráticamente por la Asamblea General de Estudiantes del Recinto, en rechazo de una injusta e arbitraria "cuota especial” de $800. Los ojos del mundo observaron cómo ante las cámaras de televisión, oficiales de la Policía de Puerto Rico torturaron impunemente a desobedientes civiles pacíficos, acosaron y agredieron sexualmente a mujeres estudiantes, ficharon y hostigaron discriminatoriamente a líderes estudiantiles y golpearon a mansalva incluso a personas ya bajo custodia.

No cabe duda de que la reciente decisión del Gobernador Luis Fortuño de retirar el grueso de la fuerza policial del Recinto de Río Piedras es una victoria parcial del estudiantado, que con su valentía y determinación ha hecho insostenible para el gobierno mantener ese nivel de represión. No obstante, no es el momento de bajar la guardia. No sería la primera vez que el gobierno de Fortuño reduce temporalmente su uso de la fuerza bruta, para luego regresar con mayor crudeza, usando cualquier pretexto. Estamos convencidos de que si la Policía de Puerto Rico no es retirada de forma inmediata, total y permanente de todos los recintos de la UPR, será cuestión de tiempo antes de que ocurra otro 11 de marzo.

Además, nos une la firme convicción de la justeza de los reclamos universitarios. La huelga sigue vigente, y la lucha (su fase actual) continúa hasta derogar la cuota. A largo plazo, favorecemos la democratización real de la toma de decisiones en la UPR, de manera que sea la comunidad universitaria la cual determine la mejor manera de abordar los problemas económicos y administrativos de la institución.

Por estas razones, el viernes, 11 de marzo del 2011, cuadragésimo aniversario de aquel fatídico 11 de marzo, será el Día Mundial de Solidaridad con la UPR. Ese día celebraremos, en nuestras respectivas ciudades, manifestaciones simultáneas junto con individuos y organizaciones que apoyan las causas justas. En un momento en que el mundo todavía vibra con la poderosa voz del valiente pueblo egipcio y de las demás naciones árabes en sus reclamos por la justicia y la democracia genuina, confiamos en que las personas conscientes del mundo darán la bienvenida a esta iniciativa y gestionarán sus propias actividades en ese día.

Les alentamos con entusiasmo a que se adhieran a esta Declaración, y nos envíen vídeos, imágenes y declaraciones de apoyo de sus actividades del Día Mundial de Solidaridad con la UPR.

¡LUCHA SÍ, ENTREGA NO!
¡FUERA LA POLICÍA DE LA UPR!
¡CERO CUOTA!


Contactos:

redaccion@gmail.com
http://redaccion-pr.net



Ámsterdam – Antonio Carmona Báez, carmonabaez1@yahoo.com
Barcelona – Josean Laguarta Ramírez, jalaguarta@gmail.com
Madrid – Laura Rodríguez; larod98@hotmail.com
Manchester – Félix Aponte-González; feivapo@gmail.com
Nueva York – Ángel González, gee.lee21@verizon.net
Chicago – Elías Carmona, eliascar@gmail.com
Boston – Stanley Rosario, yelnats_02@hotmail.com
Filadélfia – Alicia Rivera, cicia.rivera@gmail.com
Hartford – Papo Castillo, papocastillo2@gmail.com



domingo, 13 de febrero de 2011

Desde el Blog de la Dra. Antonia Saez- "La administraticion de la Mentira" por el Dr. Felix Cordova Iturregui

Imagen tomada de : imagenes google.com 
sin animo de lucro 
 
 



Por el Dr. Félix Córdova Iturregui
Profesor de Estudios Hispánicos en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico

La juventud universitaria, con su movimiento de lucha y resistencia, le ha dado una lección profunda a toda la sociedad puertorriqueña. En la postrimería del pasado semestre tuvo la valentía de lanzarse a una huelga que muchos imaginaron como el barco del naufragio en el mar de la desesperanza. Después de la exitosa huelga de abril, la huelga de diciembre a muchos les pareció un dibujo grotesco proyectado en el lienzo de la locura.


Una cantidad sorprendente del personal docente esbozó, con aparente lucidez, una teoría convincente: el gobierno les había tendido una hábil trampa a los estudiantes para llevarlos a la huelga y poder así ejecutar su plan de cerrar la Universidad de Puerto Rico. El presidente, José Ramón de la Torre, y algunos síndicos inescrupulosos, abonaron la teoría con expresiones muy bien calculadas. Desde su comienzo la teoría vino adobada con el miedo. Dos elementos claves la nutrían: a) los golpes decisivos y brutales que el gobierno, a partir de la Ley 7, descargó sobre los asalariados del sector público; b) la urdimbre de mentiras y medias verdades proyectadas sistemáticamente ante la opinión pública sobre una crisis fiscal heredada de la pasada administración.


Con respecto a la Universidad de Puerto Rico no hay tal ruptura entre un pasado reciente y el presente. Ana Guadalupe, Ibis Aponte, Ygrí Rivera y otros, son la prueba más visible y patética de la imposibilidad de culpar a la administración anterior por los problemas actuales. El trinomio Guadalupe-Aponte-Rivera es suficiente para amarrar el nudo de la continuidad administrativa del ayer y el hoy. El cambio, en todo caso, lo provee la acentuación de la agresión neoliberal del gobierno de Luis Fortuño. Sobre los estudiantes se ha pretendido proyectar la misma violencia que se ha utilizado contra otros sectores sociales. La diferencia ha sido, precisamente, la contestación que le ha dado el movimiento estudiantil a la política del gobierno.


Por consiguiente, la lucha estudiantil no puede verse como algo aislado. Por el contrario, desde su inicio ha sido un movimiento de carácter amplio, con una resonancia general, contra una política gubernamental de naturaleza agresiva. Así fue la huelga de abril y así fue la huelga de diciembre. Ambas están enlazadas de forma indisoluble. Solamente la pereza mental o el miedo pueden intentar separar lo que está íntimamente enlazado. Contrastar una huelga con la otra, presentando la bondad de una frente a la maldad de la otra, es una equivocación lamentable que intenta borrar la continuidad acentuada de la política neoliberal del gobierno contra toda la comunidad universitaria. El contraste entre dos huelgas supuestamente diferentes parte de una ceguera ante las amenazas reales que enfrenta la Universidad. Mucho más acertado sería hablar de una sola huelga en dos momentos discontinuos pero estrechamente vinculados por recesos de agitación y organización para lograr un mismo objetivo: evitar que se encarezca la educación pública y se le cierre la Universidad a amplios sectores del pueblo en un futuro cercano.


Ahí se encuentra el núcleo democrático del movimiento estudiantil. En la defensa de la educación pública superior. La resistencia de los estudiantes resuena por todo el país precisamente por su tenacidad y por la incapacidad del gobierno, con todos sus aparatos represivos, de silenciarla y dispersarla. El gobierno no ha podido derrotar al movimiento estudiantil. Por el contrario, el movimiento estudiantil ha logrado derrotar al gobierno en el complejo espacio de la opinión pública. Los amplios sectores del pueblo que se han visto vapuleados por el gobierno de Luis Fortuño, que han sufrido derrotas y han visto deterioradas sus condiciones de vida, observan con esperanza la combatividad estudiantil. El impacto de la lucha universitaria ha sido de tal magnitud que dos sindicatos han podido negociar, bajo su sombra, una sobrevivencia precaria.


El miedo ha probado ser un mal consejero. La teoría del cierre de la Universidad, lejos de fortalecer a la comunidad académica, la debilitó. Sectores importantes del personal docente se plegaron como el moriviví. Los tocaba un fantasma. Perdieron de vista la verdadera magnitud de la Universidad. Si algo verdaderamente importante ha logrado la lucha estudiantil es poner de manifiesto la extensa urdimbre de mentiras que ha tejido la actual administración universitaria. Nunca antes en la historia un movimiento estudiantil había logrado proyectar ante el país el descrédito de la alta dirección de la Universidad. Un descrédito que consiste principalmente en dejarle ver a toda la sociedad el asalto inescrupuloso de la institución por parte de empresarios privados. La crisis económica actual, al reducir los ya precarios espacios de acumulación de capital de una burguesía sin proyecto propio, vulnerable y con una acentuada inclinación hacia la corrupción, ha promovido el asedio sistemático al presupuesto de la Universidad de Puerto Rico. La actual administración universitaria, encabezada por Ygrí Rivera, no tiene ningún proyecto educativo en sintonía con la comunidad universitaria. Por el contrario, representa la embestida empresarial contra la Universidad.


El camino del asalto no contó con la capacidad de los estudiantes para defender la institución. La administración universitaria pensó que en la Universidad se repetiría lo sucedido en otras instituciones del gobierno. Su política agresiva venía avalada por una cadena de derrotas sindicales alentadoras. No contaron con el escollo estudiantil. Mucho menos contaron con la capacidad de una juventud organizada para proyectar su lucha con mayor efectividad y credibilidad que la alta administración universitaria. La administración cometió dos errores muy costosos: a) no se ha tomado la molestia de entender a su adversario porque su bravuconería y arrogancia se lo impide; b) no ha comprendido, en absoluto, las transformaciones que se han dado en nuestra sociedad como resultado de la violencia neoliberal encarnada en la Ley 7. Por el contrario, los estudiantes han captado la fortaleza de su cuerpo colectivo y han logrado poner de manifiesto la debilidad del gobierno en el debate público. Evalúan continuamente la situación con una sorprendente capacidad para la autocrítica y la rectificación, mientras la administración y el gobierno expresan una rigidez lamentable.


La Universidad vive una situación curiosa. Se dan todas las condiciones para que los educadores se transformen en educandos. Una fuerza educativa poderosa emana del ejemplo estudiantil. El personal docente puede aprender mucho del estudio del proceso actual. Debe ser un estímulo observar la sorprendente multiplicación del liderato estudiantil, la agilidad conceptual de su proyección en los medios masivos de comunicación, la heterogeneidad de sus representantes, la inteligencia contenida en sus posiciones, y la enorme flexibilidad ante los obstáculos enfrentados. Si hay profesores o profesoras que se sienten amenazados por este tipo de florecimiento, harían muy bien en replantearse su disposición para la enseñanza. Mi experiencia en la calle ha sido oír en incontables ocasiones lo siguiente: esos jóvenes y esas jóvenes se expresan mucho mejor que los administradores; son más inteligentes. Se trata de algo alentador cuando uno se percata de que hay estudiantes mucho mejor capacitados que Ana Guadalupe, Ibis Aponte, e Ygrí Rivera, para dirigir la Universidad. El gobierno no podrá silenciarlos. Hay una fuerza moral en su figura colectiva que hace falta estar ciego para no verla.

* El autor es profesor de Estudios Hispánicos en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico.

viernes, 21 de enero de 2011

"LA JUVENTUD UNIDA LUCHANDO POR LA VIDA " ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS CONTINUAN CON OPOSICION AL ALZA DE CUOTA


 

 

 

 

 En el periódico EL NUEVO DÍA se ha publicado un ensayo, fecha 16 de enero del 2011, escrito por el Profesor José M. Encarnación González, titulado: Mis estudiantes los "terroristas" .  

 

He querido compartir este documento con todos ustedes , para que conozcan algunas de las problemáticas de la Isla Del Encanto y de esa manera solidarizarme con la causa justa y necesaria de  los estudiantes de la UPR, primero porque la Universidad de Puerto Rico es mi alma mater, segundo porque considero que la petición es justa y necesaria , tercero ,  el momento de la conversación o del acuerdo de las partes involucradas no se visualiza  de una manera diáfana hasta este momento, cuarto  los abusos y atropellos continúan de una manera exagerada. 

Quiero por este medio expresar que estoy con ustedes , no importa cual sea el resultado final de esta encomienda porque la misma es justa y no es la causa de unos pocos es la causa de muchos.

El Profesor José M. Encarnación González, le da apertura a este tema o situación tan difícil y delicada dando pie a la definición de una persona "terrorista" , utiliza las frases que sin sentido se difieren a través de radio, televisión y prensa para llegar directamente al meollo de la situación. Los invito a leer este interesante ensayo.

 

Mis estudiantes los “terroristas”

Humacao
José M. Encarnación González
Aunque definir “terrorismo” ha sido un reto para la ONU, Fortaleza articuló una ilustradísima definición, “un pelú de la UPR que asiste a protestas”. Eso explica por qué Fortuño y su fanaticada llaman “terroristas” a quien le impugna su deshacer y su cuota para subsidiar morosos que adeudan $240 millones a la UPR.

Conozca a mis estudiantes los “terroristas”: 42% es primer universitario en su familia, más del 70% viene de hogares de bajos recursos, un 75% ingresa desde escuelas públicas, más del 70% son féminas, casi 40% trabaja mientras estudia, tienen éxito en congresos internacionales y proyectos comunitarios, cerca del 50% se gradúa en seis años o menos, son líderes de las reválidas en la Isla y un 25% sigue estudios graduados.

Los “terroristas” entran a clases lanzando preguntas y exigiendo calidad. Me aterra que conspiren para concienciar con arte, diálogo y espiritualidad por una educación superior accesible, costo-efectiva y liberadora.

Son problemáticos; aprenden rápido, conocen la historia, expresan su sentir, cuestionan el conformismo y con acciones la mediocridad. Son extraños, una mirada a sus ojos revela porvenir y metas a largo plazo en un país que responde a plataformas partidistas de cuatro años.

Se indignan y practican el altruismo posponiendo su graduación y arriesgando su integridad física ante el garrote, sólo por solidaridad.

A esos estudiantes Fortaleza les infunde sistemáticamente ansiedad y temor con intimidación, coacción y violencia, eso sí es terrorismo, pero del Estado. Y es que la disidencia aún pacífica, es amenazante. Por eso hay francotiradores en la Torre de la UPR, fuerza de choque y encubiertos en los sitiados campus.

Estudié en la UPR, fui “terrorista” y ahora los educo. Pero como “enseñar es aprender”, dijo don Luis Rafael Sánchez, aprendo de mis estudiantes a resistir a quien mientras cree destruirnos, grita cobardemente: “Hay turbulencia en las calles, los estudiantes se rebelan y se amotinan en las universidades, es necesario restaurar la ley y el orden. Sin ley y orden nuestra nación no puede sobrevivir…” Eso no lo dijo el gobernador Luis Fortuño, Rodríguez Ema ni Figueroa Sancha, la cita es de otro terrorista de Estado: Adolfo Hitler, Hamburgo 1934.

José M. Encarnación González

Humacao