jueves, 15 de enero de 2009

ALEGRIA DE ARRABAL
















La tarde llega lentamente.
En las afueras,
se escuchan las sirenas de los bomberos,
de la policía,
de la ambulancia,
acá se escucha los radios prendidos,
los niños jugando
en el parque de pelota,
otros juegan baloncesto
intensa melodia
de alegría y viva algarabía,
y ese olor tan distintivo del barrio,
con su
aroma a la comida
recién hecha
en casa,
el café acabadito de colar,
el polvorín y el sudor de los muchachos,
y el viento cálido
lleva
la canción de vida
bajo el árbol de flamboyán
se escuchan risas,
cantos infantiles
y el revuelo... que paso, que paso el juego se trancó!
Ya se hace noche,
algunos niños han quedado en el parque,
los hombres ya no están jugando,
la radio se ha callado,
casi todos ya se han recogido,
en sus hogares,
afuera se escuchan las sirenas
de
los bomberos,
la policía,

la ambulancia,
acá la intimidad del hogar arrulla,
las risas,
las leyendas del abuelo
desde el sillón,
mece que mece
por ahí llega mami Yeya
con el chocolate caliente y las galletas.
Mas tarde en la noche
se escuchan lágrimas

por un puño de razones,
el trabajo, la escuela,
la gasolina
la comida, la guerra, las hambres,
los muros
y la desidia,
los gritos , las quejas, las deudas,
la incertidumbre.
El abrazo, los besos, el cariño,
la entrega,
los valores, la solidaridad ,
la esperanza y el amor.
Hay gemidos que se escapan a través del farol,
las buenas noches y la bendición,
dios te bendiga, mami bendición,
dios te cuide y te bendiga
y que los ángeles del cielo
cuiden hoy y siempre tu alma y corazón.

1 de setiembre del año 2008